Transpersonal: Síntesis del Trabajo Terapéutico

La psicología transpersonal es el título dado a la llamada cuarta fuerza que emerge en el campo de la psicología por obra de un grupo de psicólogos y profesionales de otros campos, quienes se interesan en esas capacidades y potencialidades humanas últimas del Ser, que no tienen lugar sistemático en una teoría positivista o conductista, en la teoría psicoanalítica clásica ni en la psicología humanista.

Ésta emergente psicología se ocupa específicamente del estudio empírico, y de la implementación responsable de los descubrimientos pertinentes, del devenir, de las meta-necesidades del individuo y de la especie, los valores últimos, la conciencia unitiva. La experiencia mística, la autorrealización, la trascendencia del si-mismo, la conciencia cósmica, los fenómenos trascendentes y la máxima tomas de conciencia sensorial, y conceptos, experiencias y actividades relacionadas con todo ello.

En cuanto definición, esta fórmula ha de entenderse como “sujeta a interpretaciones individuales o grupales optativas, sea en todo, sea en parte, con respecto a la aceptación de sus contenidos como esencialmente naturalistas, teístas, sobrenaturalistas o de cualquier otra designación clasificatoria”. (Sutich, 1969 en Tart 1979).

Es importante advertir, que en ningún caso se trata de descartar lo personal ni de limitar el tipo de expansión de identidad y que tampoco se trata de ligarse a una filosofía o una visión de mundo particular. De este modo, las disciplinas transpersonales no excluyen ni invalidan el reino de lo personal sino que, por el contrario, los integra en el marco de un contexto mayor que reconoce tanto la importancia de las experiencias personales como de las transpersonales.

En síntesis, podemos decir que la Psicología Transpersonal consiste en el estudio psicológico de las experiencias transpersonales y sus correlatos, entendiendo estas experiencias como aquellas en las que la sensación de identidad – el self – se extiende más allá (trans) de la persona, abarcando aspectos de la humanidad, la vida, el psiquismo y el cosmos, que antes eran experimentados como ajenos.

Además se puede señalar que las experiencias transpersonales suelen ir acompañadas de cambios psicológicos dramáticos, duraderos y beneficiosos, ya que estas experiencias pueden proporcionar una sensación de sentido y objetivo a nuestra vida, pueden ayudarnos a superar crisis existenciales y despertar en nosotros una preocupación compasiva por la humanidad y el planeta.

También evidencias la existencia de un amplio abanico de posibilidades humanas y nos sugieren que ciertas emociones, motivaciones, capacidades cognitivas y estados de conciencia pueden ser cultivados y refinados hasta grados mucho más elevados hasta lo ahora considerado normal (Wilber, 1994)

Por otra parte, foco central de la psicología transpersonal es el estudio de la conciencia y los estados expandidos de conciencia, que si bien es un fenómeno difícil de expresar o definir con exactitud a través de las palabras, ya que involucra una experiencia que va más allá de las categorías verbales y frecuentemente de las vivencias cotidianas, ésta se refiere a un modo de funcionamiento consiente que trasciende los límites de identidad individuales y/o del espacio y el tiempo, por lo tanto, la naturaleza última de la conciencia es intangible e inconcebible, se trata de un aspecto del Absoluto, no es personal ni mental, sino más bien transpersonal y transmental (Goldmann, 1994).

De esta manera un punto muy importante a recalcar es que las disciplinas transpersonales son disciplinas multiestado, es decir, que si bien la psicología convencional suelen ocuparse y centrar su atención en un determinado estado de conciencia (la vigilia cotidiana) y prestan una menor atención e importancia a los estados expandidos de conciencia, las disciplinas multiestado valoran y prestan también atención a estados expandidos de conciencia, tales como los sueños y la contemplación, en consecuencia , su visión de mundo deriva de una multiplicidad de estados de conciencia.

Uno de los autores que ha desarrollado con mayor profundidad los estudios de conciencia, ha sido Ken Wilber, el cual propone un modelo exprectal de la conciencia, formado por distintos niveles, que se caracterizan por poseer una sensación de identidad individual propia y fácilmente reconocible, que, partiendo de la identidad suprema de la conciencia cósmica va estrechándose progresivamente a través de una serie de gradaciones o bandas diferentes hasta terminar circunscrita a la sensación de identidad radicalmente limitada propia de la conciencia egoica. Estos niveles son :

Nivel de la Mente 

En este nivel nos identificamos con el universo, con la totalidad, es decir, somos el todo. Este nivel no es un estado anormal, ni tampoco un estado alterado de la conciencia sino mas bien el único estado de conciencia real.

Existen bandas transpersonales que van más allá de experiencias del ego donde la persona no es consciente de su identidad con la totalidad y en donde se producen las experiencias transpersonales, como por ejemplo experiencias de muerte y renacimiento, identificación con la consciencia de otras personas, grupos de individuos o toda la humanidad, e incluso puede extenderse más allá de las fronteras humanas.

Nivel existencial 

Es en este nivel donde queda trazada la línea divisoria entre el self y el otro, entre el organismo y el medio, el nivel en que se manifiesta el pensamiento racional y la voluntad personal, en donde el individuo se identifica exclusivamente con la totalidad del organismo psicofísico existente en el tiempo y en el espacio.

En este nivel se encuentran las bandas biosociales (internalización de condicionamientos culturales, convencionalidades sociales, relaciones familiares, etc.), las cuales constituyen los límites superiores del nivel existencia que tiñen y moldean en profundidad la sensación básica de la existencia del organismo.

Nivel de ego 

Para esta concepción, el “ego” es lo que en psicología se entiende como “estructura de personalidad” – o disfraz adaptativo a la realidad física de este mundo-; la construcción personal que nos sume en la ilusión de la separación, esencia del sufrimiento humano, “La Máscara”. El “ego” incluye tanto la experiencia de vida o condicionamiento, la transmisión genética de patrones actitudinales y conductuales de progenitores y ancestros y, según la teoría de la reencarnación, también los patrones correspondientes a existencias anteriores, en otros cuerpos y contextos (Celis, 1998).

En este nivel, la persona no se halla identificada con el organismo psicosomático, sino que se identifica exclusivamente con una representación mental mas o menos aproximada del organismo global, es decir, en este nivel el individuo se identifica con el ego, con una imagen de si mismo y el organismo queda dividido en una psique y un cuerpo.

 

Nivel de la sombra ( o de la persona) :

Nivel en que la persona se identifica con una imagen empobrecida e inexacta de uno mismo, ya que reduce más su identidad a solo parte del ego, relegando al mismo tiempo a la sombra aquellas otras tendencias psíquicas que resultan dolorosas e indeseables.

Este modelo es una descripción muy abreviada del espectro de la conciencia y como tal no constituye sino un reflejo parcial del flujo y la interacción existente entre las diversas bandas que lo componen.

 

Autores relevantes en la Psicología Transpersonal.

Entre los precursores de esta disciplina podemos considerar a :

William James, quién se interesó por el estudio de la voluntad libre, de lo cual extrajo dos conclusiones : una, que nuestras propias decisiones son creativas y la otra, que en ocasiones es necesario renunciar a nuestra voluntad. Reconoció la existencia de un self espiritual, más interno, subjetivo y dinámico que self material o social.

Tuvo su propias experiencias místicas y con relación a ese self superior escribió : “Resulta evidente que el self superior es aquella parte de nuestro ser que es contigua o adyacente a un algo más de cualidad similar que puede actuar en el universo exterior, que es capaz de mantenerse en contacto con él y en cierto modo sujetarse a la tabla de salvación mientras el self inferior se hace pedazos y se hunde en el naufragio”.  (James, W. En Rowan 1997) .

 

Carl Gustav Jung , sus aportaciones a éste campo son muchas, sus estudios sobre los mitos, los sueños, los diversos sistemas simbólicos (Alquimia, Tarot, Astrología, I Ching), la idea de inconsciente colectivo, que él identifica con lo transpersonal, si bien no en el sentido que se le da actualmente a éste término, pues ahora, se entiende lo espiritual o transpersonal como algo que se sale del marco de lo psicológico y del inconsciente colectivo.

Su idea de los Arquetipos es tal vez la contribución más relevante y sólida de Jung en éste campo, por ser uno de los principales conceptos de lo Transpersonal. Por arquetipo (1912) entiende “imágenes que reflejan modalidades universales de experiencia y de comportamiento humano”, también las llamó imágenes primordiales, y sus características además de universales, siguen unas pautas profundas y autónomas.

Estos arquetipos emergen del inconsciente colectivo, donde se han ido acumulando como consecuencia de las experiencias vitales de todos nuestros antepasados a lo largo de nuestra herencia filogenética, quedando impresas en nuestro psiquismo y se manifiestan como pautas de conducta inherentes a todo ser humano, que pueden describirse simbólicamente como acciones de personajes mitológicos y situaciones que evocan sentimientos, imágenes y temas universales.

 

Roberto Assagioli, fue el primero en utilizar el término Transpersonal (1965) en el sentido actualmente aceptado. Fue el creador de la Psicosíntesis, siguiendo la línea marcada por Jung pero ampliando sus conceptos ya que diferenció el Inconsciente Superior (o Self Transpersonal) del Inconsciente Colectivo. De esta forma marcaba la diferencia entre los contenidos arcaicos y primitivos del Inconsciente Colectivo -cuyos arquetipos son prepersonales-, de los contenidos del Supraconsciente -cuyos arquetipos son transpersonales-.

 

* Abraham Maslow, Aunque no hizo ninguna aportación desde el punto de vista práctico a la Psicología Transpersonal, no puede pasarse por alto su insistencia en el hecho de que las Experiencias Cumbre son la clave para adentrarse en lo Transpersonal. Su concepto de autorealización y plenitud se acerca mucho a un estado de unidad de características místicas. “… la experiencia cumbre, una experiencia en la que el tiempo se desvanece y todas las necesidades se hallan colmadas” (Maslow en Rowan 1997). Fundó el Journal of Transpersonal Psychology en 1968, lanzando así la denominada Cuarta fuerza de la Psicología.

 

Stanislav Grof, Uno de los autores más importantes en el terreno de la Psicoterapia Transpersonal. Empezó como Psiquiatra y Psicoanalista en 1956, investigando sobre alucinógenos con LSD, para buscar una forma de acercamiento y comprensión de los mecanismos de la esquizofrenia. El resultado fue totalmente inesperado, ya que nada tuvieron que ver con la esquizofrenia -que implica aislamiento con respecto al mundo- sino que logró todo lo contrario -mayor apertura al mundo y mayor relación con los problemas internos-.

Esto le llevó en el campo de las experiencias transpersonales, a uno de sus descubrimientos más importantes que fue el de las Matrices Perinatales, en las que describe la transcendencia del marco de la realidad, del espacio y del tiempo, que nos brinda una visión inestimable de los distintos estadios del proceso de nacimiento y las huellas que imprime en el psiquismo de los seres humanos, así como de la psicopatología, destacando del potencial terapéutico de la dimensión religiosa y espiritual. ( Grof. 1994) Posteriormente desarrolló la técnica de la Respiración Holotrópica, que permite alcanzar esas mismas experiencias prescindiendo de los inconvenientes del uso de los psicotrópicos.

* Ken Wilber, en 1977 en un afán de reconciliar lo psicológico con lo espiritual surge este psicólogo, autor de una serie de libros sobre misticismo, psicología, desarrollo histórico del mundo, religión y física, plantea de forma muy esclarecedora sus mapas de los distintos niveles de la conciencia y su evolución, desde una perspectiva transpersonal, así como las psicoterapias que resultan más convenientes para aplicar en cada nivel. En su libro El proyecto Atman (1980) plantea el marco conceptual y teórico de la Psicología Transpersonal. A partir de 1969 y en torno al Journal of Transpersonal Psychology se forma la Association for Transpersonal Psychology en Estados Unidos que aglutina estudiosos y practicantes del tema, además de Maslow, S. Grof, y Wilber, V. Frankl, Ch. Tart, F. Vaughan, G. Allport (Ram Dass), H. Smith y muchos más.

 

ORIGEN DEL TÉRMINO

La Psicología Transpersonal estudia e investiga las interacciones de la psique con nuestro sentido de la identidad, y establece métodos y aplicaciones terapéuticas para transcender el ego y sanar posibles problemas psicológicos que nos limitan de forma consciente o inconsciente.

 

 

“La Psicología Transpersonal trata del estudio de los potenciales más elevados de la humanidad y del reconocimiento, comprensión y actualización de los estados de consciencia unitivos, espirituales y trascendentes. (Lajoie y Shapiro, 1992: 91).

El término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra limitada sensación habitual de identidad y nos permiten experimentar una realidad mayor y mas significativa (Daniels, 2008: 29). A través de una metodología empírica esta área de la psicología ha ido aproximando el diálogo entre la práctica psicológica (fundamentalmente clínica) y ciertos principios de las tradiciones espirituales.

Los orígenes de la Psicología Transpersonal se pueden rastrear hasta 1901-2 cuando el psicólogo americano William James (1842-1910) de la Universidad de Harvard impartió las llamadas “Gifford Lectures” en la Universidad de Edimburgo. En estas clases, que luego se publicarían en formato libro titulado The Varieties of Religious Experiences, James enfocó el estudio de las experiencias religiosas desde un enfoque psicológico basado en el estudio de las experiencias directas de personas individuales.Fue James quien por primera vez (hasta la fecha conocido) utilizó en estas clases el término  transpersonal. Esta escuela considera a Richard M. Bucke (1837-1902), C.G. Jung (1875-1961) y Roberto Assagioli (1888-1974) como los que asentaron las bases de lo que posteriormente se convertiría en la Psicología Transpersonal.”

 

“La Sanación, en lo que respecta a nuestra evolución, se traduce en reconectar nuestros filamentos adicionales de ADN. La Sanación es, además, ayudar a la persona a restaurarse a sí misma y llevarla a un estado de Plenitud Espiritual. Es darle poder a la persona, para que se sane a sí misma y luego extienda lo aprendido a alguien más.” Ravi Raju

 

SÍNTESIS DEL TRABAJO TERAPEÚTICO

En esencia, cada individuo vive en el libre albedrío, lo que implica que el cambio, se produzca o no, y la forma que éste asuma, depende en su totalidad, de la voluntad propia de cada Ser.

A través de la terapia retomamos contacto con nuestro ser esencial de distintas maneras – espontáneas o inducidas – que básicamente nos ayudan a des-identificarnos de nuestro “ego” y de su búsqueda de “control” y “seguridad”; por lo tanto, el propósito de la Psicoterapia Transpersonal debe ser ayudar al cliente a percibir su propósito vital (Celis, 1998).

La labor psicoterapeuta no es solitaria: los eventos sincrónicos en nuestra vida y la del cliente y la ayuda de presencias, guías, Yo Superior -de cliente y terapeuta- constituyen una importante ayuda a la que podemos recurrir en busca de orientación e inspiración.

El psicoterapeuta Transpersonal realiza su trabajo fundamentalmente a través de su ser; además, en su labor es esencial el modelo con el que como persona se presenta, dado el efecto de referencia para el cliente.

En segundo lugar, el entrenamiento técnico del psicoterapeuta Transpersonal también es de importancia pues le permite contar con su particular “bolsa de trucos” para disponer así de diferentes posibilidades de abordaje frente a la situación que vive la persona con la cual estamos trabajando; el entrenamiento del terapeuta en este contexto debe estar, por tanto, principalmente dirigido a ayudarle a: des-identificarse de sus patrones condicionados y conocer su propio espacio de “vacío creativo” -un trabajo experiencial-; y, en segundo lugar, al entrenamiento técnico en diversas herramientas de trabajo interior.

El psicoterapeuta Transpersonal debe ser quien sostenga y encarne estas creencias, no como una postura ideológica ocasional, sino como un reflejo de su propio modo de vida.

 

CAMPO DE ACCIÓN DE LA PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

La Association for Transpersonal Psychology a través del Journal of Transpersonal Psychology que comenzó a aparecer en 1969, centra su interés en los siguientes puntos :

* Psicología y psicoterapia
* Crecimiento y transformación personal
* Investigación sobre estados de consciencia
* Adicción y rehabilitación
* Muerte y experiencias cercanas a la muerte
* Publicación de investigaciones teóricas y prácticas
* Trabajos empíricos
* Estudio sobre procesos, valores y estados transpersonales
* Las metanecesidades
* Experiencias cumbre
* El Ser, la esencia, la transcendencia, etc..
* Teoría y prácticas de la meditación
* La cooperación transpersonal

En Definitiva, y así se entiende lo transpersonal,

es una indagación sobre la naturaleza esencial del Ser.

“Toda la tierra aspira su vida desde ti y todo te refleja. No sucede nada dónde tú no estás enredado de manera secreta, pues todo se ha ordenado a tu alrededor y juega lo más íntimo de tí”

Liber secundus/El Libro Rojo. C.G.Jung.

 

Uno de los aspectos fundamentales y donde esta rama de la Psicología está profundizando es el campo de las Emergencias Psico Espirituales, entendidas como crisis de transformación personal, que se presentan de forma espontánea, cuyo desencadenante suele ser un trauma físico o psicológico y se pueden manifestar de distintas formas. S. Grof las clasifica según el tipo de experiencias:

* Reacciones físicas y emocionales referidas a los puntos de energía localizados en el cuerpo y descritos por las culturas orientales (Energía Kundalini, Canales energéticos-ida-píngala-sushumna, Chakras).

* Manifestaciones similares a una enfermedad de aparentes rasgos psicóticos (esquizofrenia, epilepsia, histeria) en las que la persona realiza un “viaje por distintas dimensiones, tanto inferiores como superiores” que le conduce, una vez pasada la crisis a un mayor nivel de conciencia y de integración social.

* Proceso de renovación psicológica, relacionado con el proceso de individuación descrito por C. G. Jung.

* Despertar de la percepción extrasensorial.

* Recuerdos de vivencias pasadas, conectado con la creencia en la reencarnación, da lugar a la convicción de revivir situaciones de épocas pasadas.

* Estados de posesión en los que el cuerpo y la mente se ven invadidos por “una energía ajena y amenazante”.

* Experiencia cumbre. Se asemeja a la experiencia estática de unión con lo divino y estados de plenitud física y psíquica.

* Experiencias cercanas a la muerte.

* Experiencias de encuentros con Ssres de otros planos o dimensiones conscienciales, ovnis… un tipo de experiencia que puede conducir a una crisis de carácter Psico Espiritual.

Es importante destacar que todas estas experiencias, en ausencia de una patología confirmada por un diagnóstico médico, entrañan un gran potencial curativo, una vez superadas y debidamente integradas. Aunque algunas de ellas tienen unas manifestaciones muy similares, no deben confundirse con crisis psicóticas, ni tratarse con excesiva medicación represiva. En este sentido el DSM-IV contempla ya una nueva categoría diagnóstica clasificada como “crisis psico religiosas o espirituales” que no se consideran patológicas.

 

TERAPIAS TRANSPERSONALES

Incluye los campos e intereses genéricos de la Psicología a los que agrega el énfasis por el crecimiento y la toma de consciencia, logrando con ello unos niveles de salud que pueden llegar a ser aún más amplios que los normalmente aceptados.

Sin embargo, es preciso diferenciar entre el abanico de terapias disponibles, ya que algunas tienen que ver con lo Transpersonal, pero no de una forma sistemática y planificada, entre ellas están :

La Terapia Gestalt, La psicoterapia Existencial, el Psicoanálisis (Escuela de las Relaciones Objetales), la Bioenergética, la Terapia Centrada en la Persona, el Psicodrama, el Rolfing ó Integración Postural, el Análisis Transaccional.

Entre las Terapias que reconocen de forma explícita la importancia de lo Transpersonal y han creado estrategias y técnicas para trabajar en este sentido encontramos :

* El análisis Junguiano (Escuela de Zurich y Arquetípica)
* La Biosíntesis
* La Integración Primal
* La Psicosíntesis
* La Terapia Transpersonal

Algunas Técnicas :

* La imaginación activa, planteada por C.G. Jung en 1935 y desarrolla posteriormente en el Instituto de Zurich por B. Hannah
* La fantasía guiada, o sueño dirigido según Dessoille, basada en las técnicas de visualización y ampliamente desarrollada en Psicosíntesis.
* La meditación
* Trabajo con los sueños
* Técnicas de regresión hipnótica.
* Respiración holotrópica.

 

PSICOTERAPIA DE ORIENTACIÓN TRANSPERSONAL

Las psicoterapias de orientación transpersonal enfatiza el desarrollo armónico de las persona en su camino hacia la trascendencia, lo que significa que se interesa en la salud psíquica de la persona íntegra, de la persona en una búsqueda espiritual, por lo que considera tratar las alteraciones psíquicas, al promover la salud y el crecimiento integrales se ocupa de todo el espectro de la conciencia, con sus potencialidades y limitaciones.

 

Este enfoque afirma el potencial curativo de las experiencias transpersonales e investiga los objetivos espirituales desde un punto de vista psicológico, de hecho la principal tarea de la psicoterapia consiste en el cuidado del alma.

 “Tu eres la culminación de todas tus vidas anteriores, toda tu genética, tus ancestros, tus experiencias, tus pensamientos y tus sentimientos. Tu eres mucho más de lo que tu crees, así que, regresa sencillamente sobre tí mismo” 

Los terapeutas transpersonales pueden recurrir por consiguiente, tanto a las técnicas terapéuticas tradicionales como a métodos derivados de las diferentes disciplinas espirituales, como la meditación y el entrenamiento mental. Así para el cliente puede ser alentador observar los procesos psicocorporales y las profundidades más internas de su psiquismo en un proceso conducente al descubrimiento de un amplio arsenal de recursos internos y de su propio potencial curativo innato.

En cuanto al contexto terapéutico, el terapeuta transpersonal considera a la conciencia como objeto e instrumento de cambio; esto implica que cualquiera sea el problema que plantea el cliente, el terapeuta se centrará en el nivel y estado de conciencia del cliente y estimulará su desarrollo (Bustos y Román, 1992). Por otra parte el propio nivel de conciencia del terapeuta afectaría directamente la relación terapéutica y por lo tanto al cliente.

Por otro parte, la orientación transpersonal no invalida otras aproximaciones terapéuticas, ya que todas ellas pueden resultar adecuadas a las diferentes necesidades que los seres humanos tienen en momentos diferentes. Lo que hace es buscar un contexto más amplio, que permita una visión más inclusiva de las posibilidades del ser humano, de esta manera, los diferentes enfoques terapéuticos constituyen a su modo un enfoque parcialmente adecuado que se ocupa en un nivel específico de la conciencia.

Terapias del Nivel del Ego

Las terapias del nivel del ego, comparten la creencia de que toda patología es el resultado de una especie de ruptura entre los procesos consientes e inconscientes de psiquismo, una consecuencia de la separación entre la persona y la sombra. La patología aparece aquí cuando la imagen del self o del si mismo se distorsiona y se vuele inapropiada. La “curación”, por su parte, consiste en el reestablecimiento de una imagen del self más ajustada y exacta.

Las terapias propias de este nivel, tratan de ayudarnos a reestablecer el contacto con la sombra para poder reapropiarnos de ella y expandir, de este modo, nuestra sensación de identidad, para que volvamos a admitir todos aquellos aspectos de nosotros mismos que previamente habíamos alienado. Entre las terapias encuadradas en el nivel del ego encontramos: el psicoanálisis, el psicodrama, el análisis transaccional y la psicología del ego.

Terapias del Nivel Existencial

Las terapias del nivel existencial tienen como propósito actualizar el ser humano pleno y concreto que se halla fragmentado en un ego enfrentado a un cuerpo. Su objetivo, entonces, es ser ese organismo completo, por lo tanto, se aspira a ampliar la identidad a todas las facetas del organismo total.

El objeto central de interés para las terapias experienciales, es trabajar con los dualismos sujeto-objeto (yo-otro, ya que se pretende la unidad) y, el dualismo vida- muerte, directamente relacionado con el dualismo anterior; así nos encontramos con tópicos comunes en las personas que atraviesan esta etapa, tales como, “la enfermedad de la muerte; el ser y la nada y el ser en el mundo” que pueden ser analizados preferentemente desde una perspectiva fenomenológica.

En términos generales, las terapias propias del nivel existencial se ocupan del organismo psicofísico completo, de las crisis que este debe afrontar y del increíble potencial que puede desplegar. Estas aproximaciones puramente no éticas, tales como: la psicología existencial, la terapia gestalt, la logoterapia, la psicología humanista en general y la terapia bioenergética; y enfoques más somáticos tales como, el hatha yoga, la integración estructural, la terapia de polaridad y la conciencia sensorial. Todas ellas a pesar de sus aparentes diferencias, aspiran a autentificar el organismo humano pleno y concreto.

Terapias de las bandas biosociales

El objetivo de las terapias de bandas biosociales es el de desentrañar la forma en la que las distintas pautas sociales, como el lenguaje y la lógica, modulan y distorsionan la conciencia y trabajan, en un nivel más profundo que el de las distorsiones y las represiones puramente individuales. Este tipo de terapias se centra fundamentalmente en los condicionantes sociales de la patología.

Terapias de las bandas transpersonales

En este nivel existe una superación de los dualismos que conlleva a la eliminación del sustrato sobre el que se asienta las neurosis individuales tanto egoicas como existenciales, en otras palabras el reconocimiento de la existencia de una identidad profunda que está más allá de nuestra individualidad y de nuestra existencia separada nos ayuda a trascender con más facilidad todas las neurosis individuales. En cierto sentido la persona comienza a desprenderse de los temores, ansiedades, depresiones y obsesiones, comenzando a considerarlas de un modo imparcial, como ejemplo aquí podemos encontrar la respiración holotrópica, la psicología analítica Jungiana, la psicosíntesis etc.

Terapias del nivel de la Mente

En relación a las terapias del nivel de la Mente, se debe diferenciar el self transpersonal de la Mente, en el primero aún perdura todavía alguna forma sutil de dualismo , siendo capaz de percibir la realidad , así, no sólo es terapéutico sino que constituye un verdadero trampolín para alcanzar el nivel de la Mente, mientras que en el segundo el individuo se convierte en la realidad misma. En este estado, atemporal y aespacial, propio de la conciencia cósmica, las terapias, (utilizando el término terapia por una concesión en el lenguaje) son el budismo, el taoísmo y ciertas formas de misticismo cristiano entre otros( Wilber, 1994).

 

En esencia, cada individuo vive en el libre albedrío, lo que implica que el cambio, se produzca o no y la forma que éste asuma depende, en grado total, de la voluntad  propia.

 

A través de la terapia retomamos contacto con nuestro ser esencial a través de muchas formas – espontáneas o inducidas – que básicamente nos ayudan a des-identificarnos de nuestro “ego” y a la búsqueda de “control” y “seguridad”; por lo tanto, el propósito de la Psicoterapia Transpersonal debe ser ayudar al cliente a percibir su propósito vital (Celis, 1998).

 

ES EL PASO DE LA SUPERVIVENCIA

A LA CONTRIBUCIÓN Y TRASCENDENCIA

“Todo lo que nos sucede, entendido adecuadamente

nos conduce a nosotros mismos” C.G.Jung.

 

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