Transpersonal

Psicoterapia Transpersonal más allá de la persona, el Ser…

La Tecnología de lo sagrado

El Viaje del Héroe  “La Vida es un proceso hacia la búsqueda del Conocimiento, la Curación y la Sabiduría” (Gilgamesh)

El Amor experimentado desde estados elevados de conciencia y la Toma de Conciencia de Nuestra Verdadera Naturaleza Ilimitada como Seres Divinos Viendo una Vida Humana, nos Conecta con el Mundo del “Realismo Mágico” dónde las posibilidades de realización son Infinitas, desde dónde la persona conecta con Su Esencia y Nuevas Formas de Apreciar la Vida y la propia Existencia. 

Los nuevos estados de conciencia se consiguen en los puntos máximos de inestabilidad dónde se produce una bifurcación hacia nuevos estados de consciencia.

El proceso es duro, pasa por una crisis profunda, dónde los viejos paradigmas ya no sirven y una inmensa soledad en algún punto del tránsito por el proceso, pero es en el abismo de la crisis dónde se encierra la transformación.

En la esencia del proceso, despierta el alma a sus edades dormidas, dónde el Ser retoma su viaje del alma, atravesando mundos más allá del espacio, el tiempo y la materia (estados no ordinarios o estados expandidos de conciencia), más allá de la muerte incluso dónde se accede al contacto con el espíritu y se trasciende la realidad de este plano entendido como absoluto o lineal, hacia una comprensión ilimitada del espacio-tiempo y nuestra propia existencia. Tomas CONCIENCIA DE LA EXPERIENCIA DE VIDA EN SÍ MISMA, ACELERA LOS PROCESOS DE SANACIÓN a todos los niveles, mental, emocional, físico y espiritual y nos posiciona en la Vida ante un universo existencial nuevo, hacía el que empuja el proceso de sanación mismo llegándose a llamar “Segundo Nacimiento”.

Confiar en “El viaje del alma” y la propia “experiencia espiritual” son un paso crucial hasta llegar a la transmisión del conocimiento y la experiencia del encuentro con nuestro SER.

“Hombre Conócete a Tí Mismo, y Conocerás el Universo y a sus Dioses” Frontispicio de Delphos.

La psicología transpersonal ha contribuído al mejor entendimiento del desarrollo humano y la conciencia. Entre las teorías de los modelos transpersonales que los autores presentan, está el modelo lineal-jerárquico del mapa del desarrollo humano, como el de Timothy Leary y Ken Wilber.

Ken Wilber, uno de los más importantes contribuyentes, ha desarrollado un modelo del espectro de la conciencia, que consta de tres grandes categorías: el estado prepersonal o pre-egoico, el ámbito personal o egoico, y el transpersonal o trans-egoico (Miller, 1998).

Una versión más detallada de esta teoría del espectro del desarrollo de la conciencia, abarcaría nueve diferentes niveles de desarrollo de la conciencia, en los que, desde los niveles 1-3 se presentan como pre-personales, (o preconvencionales) los niveles4-6 serían los niveles personales (o convencionales) y los niveles 7-9 serían los niveles transpersonales (transconvencionales), (Derezotes & Cowley, 1994).

Wilber ha retratado el desarrollo de la conciencia como un orden jerárquico, escalonado. Su modelo conceptual, muestra desde los niveles superiores hasta los niveles inferiores, mostrando el avance de la conciencia entre niveles.

Según este mapa, cada nuevo nivel o escalón abarcaría e integraría en sí mismo a los niveles anteriores, desarrollando nuevas habilidades asociadas únicamente con el nivel más elevado (Kasprow y Scotton, 1999). Adicionalmente cada nivel incluiría también un tipo particular de estructura de personalidad, y posibles vulnerabilidades frente a determinadas patologías que pertenecerían a ese nivel (Cowley y Derezotes, 1994).

A partir del trabajo de Wilber, psicólogos transpersonales también han argumentado a favor de una mejor diferenciación entre los problemas de ciertas patologías psiquiátricas y su relación con los estados prepersonales/transpersonales.

La posible confusión de estas dos categorías de problemas (según el modelo, los provenientes de un nivel prepersonal no serían del mismo tipo que los provenientes de un nivel transpersonal) se dice que conducen a lo que la teoría transpersonal denomina la confusión entre lo pre/trans de los estados de conciencia, y la problemática asociada a cada estado de conciencia, que proveniendo de distintos niveles de conciencia son tratados sin embargo por la psiquiatría del mismo modo. (Cowley y Derezotes, 1994; Lukoff et.al, 1998).

Existen actualmente tres revistas científicas en donde se publican artículos de investigación en el área específica de lo transpersonal, como son, The Internacional Journal of Transpersonal Studies, a cargo de Harris Friedman Ph.D., en Estados Unidos, y la Transpersonal Psychological Review de quien la supervisión editorial está a cargo de Michael Daniels, Ph.D. Esta revista la publica la Sección de Psicología Transpersonal dentro de la Sociedad Británica de Psicología. Que estaría consideraba como la APA, Americana. También encontramos ReVisión, originalmente editada por Ken Wilber, una revista en donde se publican artículos sobre conciencia y el proceso de transformación (The Journal of Consciousness and Transformation).

Es importante mencionar que son muchas las influencias que la Psicología Transpersonal ha recibido de las diferentes corrientes espirituales y religiones como por ejemplo, el Budismo y el Hinduismo, así como también de distintas escuelas filosóficas y místicas. El estudio del desarrollo hacia una transpersonalidad conlleva inevitablemente el estudio de la conciencia como fenómeno, así que la psicología transpersonal también bebe de las neurociencias, la neurofisiología, la psicología cognitiva, así como de la parapsicología y la investigación sobre los fenómenos psíquicos.

Hoy en día es una rama de la psicología pionera en el estudio de la conciencia y del desarrollo psicológico e interior hacia una identidad transpersonal en conexión con la comunidad, la naturaleza e incluso con el Cosmos (Stan Grof, 2000, Ferrer, 2002).

Este desarrollo interior implicaría un proceso, y es aquí en donde diferentes modelos teóricos que describen este proceso de transformación entran en discusión, proponiendo y discutiendo diferentes visiones sobre cómo tiene lugar. Tenemos por ejemplo a S. Grof, Washburn, C.G. Jung, K. Wilber, Sri Aurobindo, A. Maslow, R. Assagioli, Peggy Wright, J. Ferrer, Charles Tart, entre otros también importantes.

En ocasiones se han cuestionado las bases conceptuales de la psicología transpersonal (Aanstos, Serling y Greening, 2000) por autores del ámbito científico-académico, preocupados por el bajo nivel de reflexión sobre el lado oscuro de la naturaleza humana, y el sufrimiento humano, entre los principios teóricos transpersonales. Sin embargo, Jung como uno de los principales precursores de esta corriente, dió gran importancia a la sombra del ser para trascender la personalidad egóica con sus constructos mentales y consecuente vaga gestión de la emocionalidad que acarrea disonancias y repercusiones en otros niveles como el físico o espiritual, toma de conciencia del Ser.

Las críticas también han venido de la psicóloga cognitiva, y humanista, Albert Ellis (1989) que ha cuestionado el estatus científico de la psicología transpersonal, por su relación con el misticismo y espiritualidad. Friedman (2000) alega que una gran área del campo de estudios transpersonales, según el autor, siguen una serie de criterios no científicos en base a que doctrinas o ideas de muchas personalidades, que son o han sido maestros espirituales en el mundo occidental, como Gurdjieff o Alice Bailey, amenudo son asimilados a la psicología transpersonal.

En mi opinión, sin embargo la visión integradora del Ser desde la perspectiva de la Psicología Transpersonal, elevaría a la catagoría de 4ª Fuerza, a la Transpersonal, desde una concepción holística y dinámica, que aglutina debajo de sí a todas las corrientes psicológicas convencionales anteriores, la psicología evolutiva, el psicoanálisis o la cognitiva-conductual y a sus precursores, humanistas. Todos estos enfoques y contribuciones, sin ser menoscabadas, por la importante herencia tanto en métodos como en profundización de conocimientos para entender la naturaleza humana, sin embargo afrontan al Ser Humano parcialmente, desde un análisis fragmentado del ser humano, bien sea a través de su conducta y comportamiento, bien a través del abordaje del ámbito del incosciente, el psicoanálisis o a través del estudio de los procesos de aprendizaje.

La Transpersonal se enfrenta al estudio del Ser Humano desde un componente LA CONCIENCIA, que es abarcativo e inclusivo, en la medida que tiene en cuenta todos los procesos y campos de estudio anteriores, para abordar el Misterio de la Existencia, salir de la paradoja (más allá de que se puedan constatar científicamente las vías de evolucion interna promovidas por la capacidad de activar en nosotros mismos la Maestría Interna, guiada por el Alma Humana que impulsa a la coherencia entre “Pensar, Sentir, Decir y Hacer” desde la CONCIENCIA, incorporándo al Ser como guía en el proceso evolutivo ascendente, desde niveles inferiores a estados superiores de conciencia.

La Psicología Transpersonal se sirve entonces de ciencias como la Metafísica o física Cuántica, para abordar tanto el comportamiento: procesos de aprendizaje, funcionamiento de la psique (mente-emoción), procesos de toma de consciencia en su polaridad, consciente-inconsciente; afectación del cuerpo físico por el cuerpo mental-emocional y energético (Biodecodificación-Bioprogramación…) desde la visión holística e integradora de la conciencia de Ser que abarca las partes en el Todo y desde el Todo, conoce y comprende la naturaleza humana, incluyendo la parte más trascendental y elevada vinculada a la mística y espiritualidad, desde un paradigma inclusivo, que aglutina las tradiciones orientales como occidentales, más allá de los constructos creados por el hombre desde la religión, se trata de comprender y facilitar el conocimiento de la naturaleza del Ser Humano en todas su Multidimensionalidad del Ser, tomando entonces como principal referente el Vehículo Interno de Cada Experiencia Personal del Alma Humana.

En este sentido, cuando la creencia se transforma en experiencia, el método científico no alcanza a explicar realidades más allá de lo aparente, que tan sólo lo persona involucrada en su propio proceso de Tomar Conciencia de Sí Misma, es capaz de Vivenciar y Corroborar.

¿Quiénes somos?¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?

El término Transpersonal, se refiere a lo “espiritual”, entendiendo por espiritual algo que no se basa en creencias religiosas, credos o seguimiento a personalidades supuestamente “iluminadas”, sino que, hace referencia al grado de amor y expansión de consciencia hacia la unidad que un ser humano  ha alcanzado a lo largo de la vida. De este modo, la Terapia Transpersonal, nos pone en contacto con nuestra identidad esencial.

Transpersonal significa “más allá de la persona”, se considera a la terapia como un “viaje acompañado” hacia el ser profundo que somos, con todas sus consecuencias sanadoras.

La Psicología Transpersonal es un movimiento que tuvo origen a finales de los años 60, por un grupo de psicólogos y psiquiatras como Stanislav Grof, Anthony Sutich, Miles Vich, Abraham Maslow, entre otros, que consideraron que era necesario investigar y desarrollar una nueva rama de la psicología que estudiase un conjunto de experiencias y fenómenos de la conciencia que hasta la fecha consideraron que la psicología corriente no atendía suficientemente. En consecuencia, en 1969, Maslow propuso el término transpersonal para designar esta nueva psicología, que sería, para Maslow, la “Cuarta Fuerza”.

La primera era el conductismo, la segunda el psicoanálisis y la tercera la psicología humanista. Esta nueva rama bebía directamente de las fuentes de la psicología junguiana, concretándose Stanislav Grof como su principal representante.

En los años ochenta surgirían otros autores en su estela, entre los que pronto despuntó Ken Wilber, cuyas novedosas teorías asombraron al mundo de la psicología. No obstante, Wilber, centrado en la evolución del ser humano y en la integración y reconciliación entre religión y ciencia, se ha ido apartando de la corriente transpersonal por considerar que gran parte de sus referentes caían en trampas de especialización.

Desde entonces desarrolla una teoría integral que abarca por igual todos los niveles de la conciencia. De él y sus libros ha escrito Dragó: “El heredero de Jung, el condottiero de la psicología transpersonal y el filósofo más importante del mundo de nuestros días […]. Lo que se dice un vuelo de altura, una carga de profundidad y una apuesta de infinito. […] Amor sagrado, filosofía perenne, sanación interior, búsqueda de la Verdad con mayúscula y brillante (y convincente) tentativa de responder a las tres viejas preguntas que engloban todos, absolutamente todos los interrogantes posibles sobre el misterio del ser y de la existencia: ¿quiénes somos?, ¿a dónde vamos?, ¿de dónde venimos?”.

 Mediante la gnosis, el hombre se hace humano. No basta la humanidad, que es innata. La personalidad es, por lo tanto, fruto del esfuerzo, del mérito, del conocimiento de uno mismo, donde personalidad y ser se unifican. Ése, y sólo ése, es el vehículo para construirse un alma” 

* Sanar (heridas del linaje familiar y autoinflingidas), y cuidar a tu niño interior.

* Practicar el perdón hacia ti mismo y los demás (del Miedo al AMOR)

* Aprender a lidiar con tus pensamientos-emociones de un modo sano.

* Superar el miedo a la soledad e identificar las resistencias al cambio.

* Recuperar tu capacidad de SENTIR. Maestría Interior.

 *Desaprender los personajes y abrazar al Ser desde la Mente del Corazón (Coherencia Cardiaca).

* Obtener sabiduría de cada experiencia vivida: la vida como aprendizaje.

* Encuentro con tu alma: unificación del Ser.

* Activar Tu Maestro Interno: Reconexión con el Ser Esencial.

Reorientar nuestra actividad en el mundo exterior de acuerdo al vínculo sanado establecido en mi mundo interno.

* Integrar el estado de meditación en tu vida diaria no importa la técnica,

sino LA CONCIENCIA y el AMOR INCONDICIONAL que pones en cada actuación.

“Es innegable un despertar de la consciencia en nuestras sociedades. Pero también es verdad que a todo ello le ha secundado una numerosa y variopinta oferta de cursos, talleres, vivencias etc., en la que tal vez no sea fácil orientarse y encontrar la dirección adecuada a la demanda y al momento personal; ya que el mapa no es garantía de territorio”.

“Hemos de reconocer que agotadas para algunos las prolíficas enseñanzas de las últimas décadas se está ya en condiciones de dar coherencia a la búsqueda personal lejos de perderse en un mosaico sin estructura”.

Toda movilización interna no puede quedarse en lo que provocan los trabajos con estados no ordinarios de consciencia, sino que requieren de una ordenación y comprensión de la propia búsqueda, mecanimos que la desencadenan y orientación para la búsqueda PERSONAL y el ENCUENTRO con el SER, que desembocan en el Corazón del Sí Mismo, en profundo equilibrio.

En ocasiones realizar una diversidad de seminarios, el ir de flor en flor sin ninguna elaboración, puede llevar a la persona a una confusión y a un desentendimiento y alienación de su proceso. No obstante, son caminos todos que forman parte de la búsqueda. Sin embargo, la facilitación guiada del personal proceso ayuda en la necesaria elaboración que servirá a la persona como guía, para dirigir su proceso hacia la búsqueda de su propia Maestría INTERIOR, ya que de lo contrario se puede caer en la decepción, la desgana, en vivencias no asimiladas y por lo tanto contraproducentes.

En este sentido, es posible dar continuidad y forma al proceso, siguiendo a diferentes profesionales y buscando ayuda terapeútica.

Proceso de Sanación y Recuperación del SER.
Cualidades Requeridas:
Humildad y Confianza en el Proceso.

 

El objetivo es la eficacia terapéutica para todos aquellos que hayan entendido que curarse es conocerse y que radicalmente, la vida, es un proceso de consciencia en el que la curación aguarda dentro del sufrimiento.

Proceso primero – Hacia LA UNIDAD PERSONAL, INTEGRACIÓN DE LAS PARTES FRAGMENTADAS DEL SER. Identificar Una Intención (Personal e intransferifle).

Proceso segundo – PROCESO DE NO IDENTIFICACIÓN CON LO VIEJO CONOCIDO

(Mundo Interno/Externo-Mundo de la Forma/No Forma-Mundo Visible/No visible). Identificando Un Centro. Hara: Un Sentir más que un “poder”. ACTIVACIÓN DE LA CONCIENCIA TESTIGO.

Proceso tercero – TOMA DE CONSCIENCIA DEL SER QUE SOY.

El Terapeuta Transpersonal

El Psicólogo como terapeuta transpersonal, acompaña a la persona a lograr niveles equilibrados de bienestar personal(atendiendo al concepto holístico e integrado del binomio conceptual de salud-enfermedad, dónde entendemos la salud como el grado de coherencia entre todas las partes integrantes del Si Mismo, o Ser, más allá de la Identificación con nuestra personalidad inferior o egóica). El terapeuta como facilitador ayuda a la persona a hacerse responsable de sí mismo, de sus relaciones, y experiencias, sin culpabilizar al entorno por lo que le sucede; comprendiendo y tomando a la “adversidad” como oportunidad de aprendizaje y transformación que aseguran el desarrollo de unas capacidades para afrontar el cambio y así mismo, preocurándole a su vez una Toma de Conciencia que impulsarán su evolución en el camino de crecimiento personal.

El Terapeuta Transpersonal, será quien lo acompañe a observar sus patrones mentales, que son la causa de su malestar, y lo capacitará para que pueda satisfacer de manera saludable sus necesidades a todos los niveles: físicas, emocionales, mentales y espirituales, aprendiendo a conectar con su dimensión trascendental.

No se busca solucionar problemas, dolencias particulares (aunque se los toma en cuenta, se los trabaja e integra), sino que se busca capacitar a la persona para que aprenda a conectar con sus propios recursos internos y permita desplegarse sin miedo al proceso de crecimiento natural; con lo cual, la crisis es vista como una oportunidad de cambio y de autocuración, desarrollando una consciencia transpersonal.

Las técnicas utilizadas

Se adaptan a las necesidades del paciente y a su estado de consciencia, buscándose la integración de los distintos aspectos físicos, emocionales, mentales, y la trascendencia hacia el nivel espiritual, del ser; desplazando los intereses personales desde su ego hacia valores superiores como son la compasión, el amor a los demás seres vivos,  el desarrollo de la creatividad, etc., produciéndose cambios en su nivel evolutivo, accediendo al siguiente peldaño de la evolución:  la supraconsciencia.

 El terapeuta Transpersonal, tiene un compromiso profundo con su propio crecimiento personal y espiritual.

La Terapia Transpersonal etapas o fases.

En principio, se ayuda a la persona en conflicto a aliviar el sufrimiento que padece. Después de lograr cierto grado de equilibrio emocional, el terapeuta guia al paciente hacia la apertura interior, en un proceso de tres etapas:

El Ego: en esta etapa, se entrena a la persona a observar su conflicto, aprendiendo a dirigir su mirada interior y aumentando el autoconocimiento, tomando consciencia de sus patrones mentales y emocionales, que le causan  inquietud y sufrimiento. La persona comienza a asumir y considerar su situación de crisis personal, como una oportunidad para la transformación y el crecimiento.

Reprogramación y relativización del Ego:  en esta etapa, la persona aprende a nombrar sus diferentes partes internas y a crear nuevos patrones de pensamiento, más saludables y de acuerdo con sus verdaderas necesidades, pudiendo elegir lo que quiere vivir, dándose cuenta que los hechos en sí son neutros (las circunstancias no son positivas, ni negativas), que es su mente quien se encarga de interpretarlos, y que al cambiar la interpretación de  los acontecimientos, afecta su vida futura. El sólo hecho de TOMAR CONSCIENCIA, le da la posibilidad de elegir e intervenir, decidiendo que es lo mejor para su vida.

Hacia la esencia: en esta etapa, la persona construye “un puente” entre su mente pensante o ego, y su realidad esencial o nivel transpersonal. A medida que avanza, se reconoce como ser espiritual que se manifiesta en la Consciencia Testigo, y, desde este nivel, intuye su propósito en la vida, y todas las experiencias, inclusive las “adversas”, las vive como causa de aprendizaje que la van llevando al despertar de la Consciencia.

TÉCNICAS DE LA TERAPIA TRANSPERSONAL

La Terapia Transpersonal, es como un “yoga integral”, porque abarca los distintos planos de la existencia:

Físico: alimentación sana, consciente, ejercicios físicos y de respiración.

Emocional: relaciones conscientes, ejercicios de respiración, relajación, visualización.

Mental: reflexión, atención consciente, actualización de capacidades.

Espiritual: trabajar en la expansión de la consciencia, en el desarrollo del “darse cuenta”, del “estar presente”; Meditación Zen; Yoga o Tai Chi; atención sostenida y la vocación de servicio a otros seres.

Nacemos dentro de una estructura heredada: Un molde que da forma a nuestro cuerpo-psique y programa nuestra capacidad de experimentar la vida. Este molde puede experimentarse como un corsé ya que limita nuestra capacidad de hacer, sentir, pensar.

El molde del ser humano está compuesto de:

– Fractales: Patrones físicos, emocionales, mentales y energéticos, que nos empujan a comportarnos de una determinada manera, y que no podemos parar porque son inconscientes.

– Traumas: Sucesos dolorosos vividos en absoluta soledad.

Este molde, aunque nos ofrece seguridad frente al rozamiento de la vida y el vacío existencial, a veces es vivido como un corsé que aprisiona, ya que nos lleva a repetir problemas y situaciones indeseadas una y otra vez, al funcionar como una especie de programación inconsciente. Se trata de una Estructura Disipativa, auténtica fuente de problemas, síntomas, enfermedades y fracasos.

La Psicoterapia Transpersonal ofrece una vía pragmática para la identificación, disolución y resolución del molde personal, cuyo vaciado-disolución da paso a la entrada de la Consciencia-energía, que ofrece a la persona una verdadera fuente de curación y conocimiento, para saber por fin “quien soy”, “cual es mi lugar en el mundo” y “hacia donde voy”.

La Vibración Inducida es un proceso psico-corporal y energético que da acceso a esta memoria (molde) inconsciente aprisionada en el cuerpo, cuya liberación produce un bienestar completo en el individuo y una toma de (auto)consciencia de las rutinas mentales-emocionales negativas cotidianas. Los elementos emergentes suelen estar relacionados con procesos físicos, memorias perinatales y biográficas, y aspectos trans-individuales, cuya resolución es muy curativa.

Es fundamental un proceso de integración verbal posterior, para comprender lo vivido y establecer su relación con el momento que se está viviendo y el transcurso de la vida cotidiana.

En cada etapa hay un entrenamiento de técnicas, algunas son:

Respiración consciente: es la puerta de entrada a la relajación, se hace profunda y  permite entrar en zonas de la mente y observar lo que sucede..

Relajación: sus beneficios, se observan tanto en el plano fisiológico,como en el plano psíquico y espiritual. Fuente de vitalidad. Favorece una actitud de paz interior, equilibrio y ecuanimidad.

Atención Plena: se trata de tomar consciencia de cada instante, cultivando la capacidad de estar atento al momento presente, al aquí y ahora, deteniendo los automatismos, las reacciones automáticas, mecánicas. La práctica nos ayuda a canalizar  nuestra propia energía en momentos de tensión.

Regresión: para llegar a la raíz del problema, de los patrones de conducta que traen conflicto. Se utiliza para revisar la biografía oculta, sacando a luz los hechos inconscientes que han afectado y afectan a la salud física, psicológica y emocional. Nos da información a cerca del origen de las limitaciones,miedos, bloqueos o enfermedades físicas, y nos permite actuar sobre ello, modificándolo.

Sanación del niño interior: el niño interior es una identidad que convive con el adulto y el padre que todos poseemos dentro, y que tienen características inherentes a la inocencia, cierto desamparo y a la permeabilidad de cualquier inducción. Este ejercicio, ayuda a superar la inseguridad endógena, la carencia afectiva, desamparo, necesidad de aprobación y protección.

Técnica perdón con los padres: el perdón tiene un poderoso efecto sanador, la compasión, la comprensión y el reconocimiento, aportan un sentimiento de serenidad y paz profunda, ayudando a sanar rencores y emociones tóxicas.

Ejercicios de identificación con la consciencia testigo: muy recomendado para descondicionar la mente de los pensamientos, cuando la persona desea trascender el ego racional a una realidad espiritual, que no tiene que ver con la moral, dogmas, ni esperanzas de amparos en el más allá.

Meditación Zen: observar el devenir de los pensamientos, sensaciones, respiración, sin identificarse….

Estas y otras técnicas ayudan a la persona a desidentificarse de  los contenidos mentales y crear nuevas maneras de funcionar en  la vida.

 Una vez aliviado el conflicto, el dolor, la Terapia Transpersonal, se ocupa de temas como:

* La búsqueda del sentido de la vida.

* Desarrollar la creatividad.

* La intuición.

* El ver la Realidad que somos.

* El desapego, la toma de distancia del ego, el poder observarlo.

* El amor sin dependencia, como lo que somos en esencia.

* La trascendencia.

* El servicio y el amor hacia todos los seres.

 

Las psicoterapias de orientación transpersonal enfatiza el desarrollo armónico de las persona en su camino hacia la trascendencia, lo que significa que se interesa en la salud psíquica de la persona íntegra, de la persona en una búsqueda espiritual, por lo que considera tratar las alteraciones psíquicas, al promover la salud y el crecimiento integrales se ocupa de todo el espectro de la conciencia, con sus potencialidades y limitaciones.

 “Tu eres la culminación de todas tus vidas anteriores, toda tu genética, tus ancestros, tus experiencias, tus pensamientos y tus sentimientos. Tu eres mucho más de lo que tu crees, así que, regresa sencillamente sobre tí mismo”.

Los terapeutas transpersonales recurrimos, tanto a las técnicas terapéuticas tradicionales como a métodos derivados de las diferentes disciplinas tradicionalmente vinculadas con lo espiritual, que no son más que formas naturales de vivirnos como seres humanos a través de técnicas como la meditación y el entrenamiento mental.

Así para el cliente puede ser alentador observar los procesos psicocorporales y las profundidades más internas de su psiquismo en un proceso que le lleva hacía el descubrimiento de un amplio repertorio de recursos internos y de su propio potencial curativo innato.

En cuanto al contexto terapéutico, se considera a la conciencia como objeto e instrumento de cambio; esto implica que cualquiera sea el problema que plantea el cliente, el terapeuta se centrará en el nivel y estado de conciencia del cliente y estimulará su desarrollo (Bustos y Román, 1992). Por otra parte el propio nivel de conciencia del terapeuta está afectando directamente la relación terapéutica y por lo tanto al cliente.

Por otro parte, la orientación transpersonal no invalida otras aproximaciones terapéuticas, ya que todas ellas pueden resultar adecuadas a las diferentes necesidades que los seres humanos tienen en momentos diferentes.

Lo que hace es buscar un contexto más amplio, que permita una visión más inclusiva de las posibilidades del ser humano, de esta manera, los diferentes enfoques terapéuticos constituyen a su modo un enfoque parcialmente adecuado que se ocupa en un nivel específico de la conciencia.

Terapias del Nivel del Ego

Las terapias del nivel del ego, comparten la creencia de que toda patología es el resultado de una especie de ruptura entre los procesos consientes e inconscientes de psiquismo, una consecuencia de la separación entre la persona y la sombra.

La patología aparece aquí cuando la imagen del self o del si mismo se distorsiona y se vuele inapropiada. La “curación”, por su parte, consiste en el reestablecimiento de una imagen del self más ajustada y exacta.

Las terapias propias de este nivel, tratan de ayudarnos a reestablecer el contacto con la sombra para poder reapropiarnos de ella y expandir, de este modo, la sensación de identidad, para que volvamos a admitir todos aquellos aspectos de nosotros mismos que previamente habíamos alienado. Entre las terapias encuadradas en el nivel del ego encontramos: el psicoanálisis, el psicodrama, el análisis transaccional y la psicología del ego.

Terapias del Nivel Existencial

Las terapias del nivel existencial tienen como propósito actualizar el ser humano pleno y concreto que se halla fragmentado en un ego enfrentado a un cuerpo.

Su objetivo, entonces, es ser ese organismo completo, por lo tanto, se aspira a ampliar la identidad a todas las facetas del organismo total.

El objeto central de interés para las terapias experienciales, es trabajar con los dualismos sujeto-objeto (yo-otro, ya que se pretende la unidad) y, el dualismo vida- muerte, directamente relacionado con el dualismo anterior; así nos encontramos con tópicos comunes en las personas que atraviesan esta etapa, tales como, “la enfermedad de la muerte; el ser y la nada y el ser en el mundo” que pueden ser analizados preferentemente desde una perspectiva fenomenológica.

En términos generales, las terapias propias del nivel existencial se ocupan del organismo psicofísico completo, de las crisis que este debe afrontar y del increíble potencial que puede desplegar.

Estas aproximaciones puramente no éticas, tales como: la psicología existencial, la terapia gestalt, la logoterapia, la psicología humanista en general y la terapia bioenergética; y enfoques más somáticos tales como, el hatha yoga, la integración estructural, la terapia de polaridad y la conciencia sensorial.

Todas ellas a pesar de sus aparentes diferencias, aspiran a autentificar el organismo humano pleno y concreto.

Terapias de las bandas biosociales

El objetivo de las terapias de bandas biosociales es el de desentrañar la forma en la que las distintas pautas sociales, como el lenguaje y la lógica, modulan y distorsionan la conciencia y trabajan, en un nivel más profundo que el de las distorsiones y las represiones puramente individuales. Este tipo de terapias se centra fundamentalmente en los condicionantes sociales de la patología.

Terapias de las bandas transpersonales

En este nivel existe una superación de los dualismos que conlleva a la eliminación del sustrato sobre el que se asienta las neurosis individuales tanto egoicas como existenciales, en otras palabras el reconocimiento de la existencia de una identidad profunda que está más allá de nuestra individualidad y de nuestra existencia separada nos ayuda a trascender con más facilidad todas las neurosis individuales.

En cierto sentido la persona comienza a desprenderse de los temores, ansiedades, depresiones y obsesiones, comenzando a considerarlas de un modo imparcial, como ejemplo aquí podemos encontrar la respiración holotrópica, la psicología analítica Jungiana, la psicosíntesis etc.

Terapias del nivel de la Mente

En relación a las terapias del nivel de la Mente, se debe diferenciar el self transpersonal de la Mente, en el primero aún perdura todavía alguna forma sutil de dualismo , siendo capaz de percibir la realidad , así, no sólo es terapéutico sino que constituye un verdadero trampolín para alcanzar el nivel de la Mente, mientras que en el segundo el individuo se convierte en la realidad misma. En este estado, atemporal y aespacial, propio de la conciencia cósmica, las terapias, (utilizando el término terapia por una concesión en el lenguaje) son el budismo, el taoísmo y ciertas formas de misticismo cristiano entre otros( Wilber, 1994).

SINTESIS DEL TRABAJO PSICOTERAPEUTICO

En esencia, cada individuo vive en el libre albedrío, lo que implica que el cambio, se produzca o no y la forma que éste asuma depende, en grado total, de la voluntad  propia.

A través de la terapia retomamos contacto con nuestro ser esencial a través de muchas formas – espontáneas o inducidas – que básicamente nos ayudan a des-identificarnos de nuestro “ego” y a la búsqueda de “control” y “seguridad”; por lo tanto, el propósito de la Psicoterapia Transpersonal debe ser ayudar al cliente a percibir su propósito vital (Celis, 1998).

“Todo lo que nos sucede, entendido adecuadamente

nos conduce a nosotros mismos” C.G.Jung.